nuestra historia

"Entender el pasado para comprender el presente.."

Hablar de la historia de Lynus Viñedos y Bodegas es hablar de la historia de un sueño, un sueño que como casi todos, se cumplen si se trabaja y se lucha decididamente para conseguirlo.

Javier López Llorente

Somos una joven empresa familiar que fue creada en 1999. Por aquel entonces Javier López Llorente, fundador de la bodega, adquirió 14,5 hectáreas de viñedo de Tempranillo ubicadas en el término municipal de Quintanilla de Arriba, dentro de lo que se conoce como la Milla de Oro de la denominación de origen Ribera del Duero, zona española privilegiada en producción de vinos de alta calidad, por su particular climatología, suelos y su importante historia.

En esos inicios las elaboraciones de nuestros vinos las realizábamos en otras bodegas de la zona, el siguiente paso fue instalarnos en una bodega en régimen de alquiler en la localidad de Quintanilla de Onésimo. Eran tiempos de aprendizaje e ilusión y pronto los críticos especializados y numerosos premios en distintos certámenes nacionales e internacionales nos indicaban que estábamos yendo por el camino correcto.

 

Pero en Lynus no hay tiempo para el acomodo, la creación de nuevos vinos, la construcción de nuestra propia bodega en la localidad de Quintanilla de Arriba, la adquisición de nuevos viñedos y la incorporación a la bodega de las nuevas generaciones de la familia son algunos de los nuevos retos que hemos afrontado en los últimos años.

En Lynus miramos al futuro con ilusión, sabiendo ante todo que siempre prevalecerá nuestra filosofía, ser una pequeña bodega en la que se fundan tradición y modernidad reivindicando el respeto a la tradición artesanal sin rechazar la aportación de los nuevos conocimientos, y que esta bella forma de entender la viticultura se pueda plasmar en la creación de unos vinos de gran calidad y exclusividad.

viñedo y bodega

Donde todo empieza...

 

Nuestros viñedos se emplazan en las terrazas del Duero, en suelos de origen terciario formados por los depósitos sedimentarios del Rio Duero. Estos suelos están formados de material fino muy permeable y rocas calizas con pH superiores a 8,2. La climatología está marcada por una pluviometría baja (450 mm), veranos secos y calurosos e inviernos largos, así como acusadas oscilaciones térmicas durante periodos críticos como el envero y la maduración de las uvas.

En Lynus para la obtención de vinos de calidad consideramos necesario el perfecto conocimiento de los suelos y características climatológicas de las zonas donde se cultivan las vides ya que en función de sus cualidades se obtendrán frutos con diferentes matices. Este conocimiento posteriormente nos posibilita la creación de vinos exclusivos y con personalidad, ya que creemos que, a través de la combinación de las uvas obtenidas en las distintas zonas, pese a ser un trabajo laborioso, obtendremos los mejores vinos posibles. En las 14,5 hectáreas de viñedos propias que poseemos, por sus distintas características distinguimos tres zonas, que denominamos Pagos, que aportan a las vides diferentes matices y potencialidades. Son los siguientes:

  • Pago Cachapuz: su considerable altitud de 860 m sobre el nivel del mar, en la zona más alta de la segunda terraza del Duero, dan como resultado maduraciones tardías y potentes.

 

  • Pago Roldán: situado a 820 m sobre el nivel del mar, su orientación Norte-Sur evita los golpes de sol de media tarde los días de verano. Su suelo blanquero y pedregoso le dan grandeza a la vez que dificultad de laboreo. En este Pago se obtienen uvas recias, tintadas y afrutadas, resultado de maduraciones lentas y potentes.

 

  • Pago El Moro: situado en la misma ubicación del Pago de Roldan con el que linda, la característica principal no es en este caso su suelo blanquero, más bien al contrario, es en suelo oscuro y fértil a la vez que pedregoso.

 

Nuestra bodega está situada en el término municipal de Quintanilla de Arriba. En la actualidad nuestra producción anual ronda las 60.000 botellas y nuestras vinificaciones se caracterizan por aunar tradición y modernidad reivindicando el respeto a la tradición artesanal sin rechazar la aportación de los nuevos conocimientos. Creemos en una segmentación de las vinificaciones partiendo de nuestro viñedo, buscando la armonía y la expresión de las peculiaridades de nuestros pagos: Roldan, El Moro y Cachapuz, todos ellos plantados en la variedad de uva Tempranillo, también conocida como Tinto Fino.

El Tempranillo de El Moro aporta finura; el carácter y la potencia proceden de Roldán, y la sutileza la determinan los frutos del pago Cachapuz. Con uvas de estos tres pagos elaboramos vinos con personalidad propia, elegantes y nobles, que son fiel reflejo de estos terruños únicos y de un trabajo respetuoso con las cualidades de las uvas.

nuestros vinos

Vinos con personalidad propia

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